
EL MOTORODILLO
El Motorodillo: símbolo de Caracolí
El motorodillo es mucho más que un medio de transporte, es un invento que refleja el ingenio y la identidad de Caracolí. Su origen se remonta a los años en que el ferrocarril dejó de ser protagonista y la comunidad buscaba nuevas formas de movilizarse por la antigua vía del tren. Con creatividad y necesidad, los habitantes adaptaron motocicletas con estructuras de madera, dando vida a un vehículo único, capaz de recorrer los rieles y caminos del municipio.
Con el paso del tiempo, el motorodillo dejó de ser solo una solución práctica y se transformó en un verdadero ícono cultural. Hoy es considerado patrimonio local, pues simboliza la recursividad y el espíritu trabajador de nuestra gente. Cada motorodillo es diferente, hecho a mano con materiales de la región, lo que convierte cada viaje en una experiencia auténtica e irrepetible.
Pero más allá de la movilidad, el motorodillo se ha convertido en una experiencia turística imperdible. Montar en uno de ellos te permite recorrer veredas como El 62, donde descubrirás la ruta del cacao en Reselva, descansar en el Eco Hostal El Refugio o disfrutar del mágico Charco Negro. De esta manera, no solo conectas con paisajes y aventuras, sino también con la historia viva de la antigua ruta del ferrocarril, hoy convertida en escenario de tradición y turismo.
El motorodillo no es un vehículo común. Es creatividad, cultura y memoria sobre ruedas. Es la prueba de que en Caracolí la necesidad se convierte en oportunidad y que la identidad de un pueblo puede moverse al ritmo de la resiliencia y la imaginación.



